De la ciudad a un cerro:
cómo empezó este proyecto de vida
De soñar la vida en el campo a resolver nosotros mismos la infraestructura básica.
El sueño
Conocí a Karla en Perú en el 2018. Ambos habíamos renunciado a nuestros trabajos de oficina previamente. Y desde entonces, supimos que queríamos nuestro propio pedazo de tierra donde hacer nuestra casa, tener una huerta y despertarnos con el ruido de las aves.
Australia, Nueva Zelanda, y un objetivo
Lo único que nos faltaba era el dinero. Fue así que decidimos irnos a trabajar al extranjero.
Nos fuimos cuatro años: tres a Australia y uno a Nueva Zelanda.
Por allá aprendimos de todo, disfrutamos mucho y conocimos lugares asombrosos, pero por sobre todas las cosas ahorramos.
Un cerro olvidado en Uruguay
Uruguay no estaba en los planes originales, pero decidimos probar suerte. Al llegar vimos un anuncio: un cerro de 47 hectáreas al precio de una chacra de 5.
¿Por qué tan barato? «Porque es un cerro», nos dijeron. Fuimos sin muchas expectativas. El acceso era complicado, requería mantenimiento y no había red de agua ni de electricidad. Pero cuando subimos y miramos las vistas, nos convencimos. Sabíamos que no iba a ser fácil, pero valía la pena.
Empezamos sin saber
casi nada
Volvimos y empezamos a construir. Cada decisión la tomamos buscando tres cosas al mismo tiempo: la técnica más sólida, la más económica, y materiales de calidad que pudiéramos pagar.
No siempre las tres coincidían. Cuando no, investigábamos hasta entender por qué.
José
Años atrás, sabía poco más que usar un destornillador. Aprendió a usar cada herramienta por sí mismo y a dominar el wood frame, un sistema poco usado en Uruguay. Sobre todo aprendió que las dudas se despejan cuando entendés el sistema completo antes de empezar a cortar.
Karla
Empezó dibujando el boceto de la casa en un papel. Terminó diseñando los muebles a medida, calculando costos exactos, manejando las medidas estándar del diseño interior y leyendo la orientación bioclimática del terreno.
Todos nos preguntaban por el agua
La solución tradicional
Cuando llegó el momento de resolver el agua, fuimos por lo que todo el mundo hace: contratar una perforación. Vinieron dos empresas distintas que hicieron cuatro pozos de entre 30 y 60 metros de profundidad. A pesar de que prometían dar con un gran caudal, el agua nunca apareció.
La frustración y la estafa
Desesperados por avanzar, preocupados por los recursos y con la enorme tarea de construir la casa solos, apareció alguien ofreciendo excavar una zona de manantiales para hacer una cachimba. Queríamos confiar en alguien que nos salve, y lo hicimos. Fue ahí que fuimos estafados.
Volver a levantarse
Nos quedamos con una casa a medio terminar, sin agua y con solo el 20% del presupuesto original. Mientras veíamos cómo se nos escapaban los ahorros que tanto nos costó juntar en el exterior, entendimos algo básico: el agua caía gratis del cielo cada vez que llovía. Solo teníamos que aprender a cosecharla.
De la necesidad al manual
Dedicamos meses a estudiar sistemas de recolección, adaptando cada pieza a materiales simples de ferretería local. Resultó que nuestra última opción siempre fue la mejor de todas.
Como casi nadie piensa en la lluvia como solución definitiva en el campo, documentamos cada paso, cálculo y detalle técnico para que no tengas que regalar tu dinero ni pasar por la pesadilla que vivimos nosotros.
Por eso ese fue el primer manual que escribimos.
Cada cosa hubo que resolverla
Lo más grande fue la casa misma: diseñarla según lo que necesitábamos, elegir wood frame sin haberlo hecho nunca, presupuestar material por material. Meses de estudio antes del primer corte.
Pero una casa no es solo la estructura. Todo lo demás también hubo que resolverlo.
1 · Electricidad
Sistema solar autónomo. Calcular el consumo real, dimensionar paneles y baterías, y entender qué se puede y qué no con la energía que tenés.
2 · Agua
Captación de lluvia completa, del techo a la canilla. Lo que empezó como plan B terminó siendo el sistema que recomendamos.
3 · Muebles
Diseñados a medida para 30 m². En una casa chica no sobra ni un centímetro, así que cada mueble se pensó para el lugar exacto donde iba.
4 · El piso
Descubrimos cómo hacer un piso de madera tan hermoso como accesible. Y escribimos una guía que podés descargar gratis.
Por eso documentamos todo
Cada cosa que fuimos resolviendo quedó anotada: los precios reales, las decisiones, y también los errores. Escribimos las guías y manuales que nos hubiera servido encontrar cuando empezamos.